La pureza de una medina con los artesanos trabajando sus obras, los rasgos de ciudades como la montañosa Ifrane o la antigua romana Volubilis; las imperiales Fez, Rabat, Meknes y Marrakech y las paradisíacas playas bañadas por el Mediterráneo y el Atlántico, entre muchas otras cosas, hacen de Marruecos un destino idílico para visitar durante este 2020.





