En lo alto de una montaña de cuarzo en Atenas, rodeado de naturaleza, silencio y vistas que parecen suspendidas en el tiempo, The Retreat Costa Rica se ha consolidado como uno de los referentes más importantes de bienestar y hospitalidad en el país. Lo que comenzó hace diez años como una visión enfocada en sanación y reconexión, hoy evoluciona hacia una propuesta mucho más amplia: convertirse también en un espacio pensado para quienes desean incorporar el bienestar a su vida cotidiana.
Durante años, el hotel ha sido reconocido internacionalmente por su enfoque integral hacia el bienestar, combinando descanso, movimiento, gastronomía consciente, spa, conexión con la naturaleza y experiencias diseñadas para cuidar cuerpo y mente. Aquí, el verdadero lujo se encuentra en cómo uno se siente: descansar profundamente, comer mejor, respirar distinto, desconectarse del ruido y volver a conectar consigo mismo.
Ese mismo espíritu impulsa hoy una nueva etapa para la propiedad con la expansión de Santosha Wellness Club, un espacio de 26,500 pies cuadrados que redefine el concepto de wellness club en Costa Rica. Santosha fue diseñado para quienes buscan incorporar bienestar de manera constante y real a su rutina, más allá de una escapada ocasional.
La apertura de este nuevo concepto refleja también un cambio importante en la forma en la que las personas entienden el bienestar hoy. Ya no se trata únicamente de desconectarse durante unas vacaciones, sino de encontrar espacios y experiencias que permitan sentirse mejor de manera constante y sostenible dentro de la rutina diaria.

Bajo esa visión nacen las membresías de Santosha Wellness Club, pensadas para quienes buscan incorporar el bienestar como parte de su estilo de vida. A través de ellas, miembros locales e internacionales pueden acceder a clases especializadas, experiencias wellness, áreas de recuperación, espacios sociales y propuestas gastronómicas saludables dentro del entorno único de The Retreat Costa Rica.
Esta nueva propuesta responde a una tendencia cada vez más fuerte a nivel mundial: las personas ya no buscan únicamente vacaciones, buscan lugares que acompañen su estilo de vida.
Para quienes desean disfrutar la experiencia sin hospedarse, el hotel también renovó sus opciones de pases de día, con propuestas mucho más alineadas al concepto de bienestar consciente y lujo relajado. Ya sea para disfrutar de las piscinas y jacuzzis, recibir un tratamiento en el spa, participar en clases wellness o simplemente desconectarse rodeado de naturaleza, estas experiencias permiten vivir la esencia de The Retreat de manera flexible y personalizada.
La evolución del hotel también se refleja en su propuesta culinaria, que este año suma dos nuevos conceptos gastronómicos abiertos tanto para huéspedes como visitantes locales.

La Diosa llega con una propuesta más social, relajada y vibrante. Ideal para almuerzos tranquilos, reuniones entre amigos o cocktails al atardecer, este espacio combina una cocina fresca y llena de sabor con una atmósfera elegante pero relajada, rodeada de naturaleza y vistas espectaculares, mientras celebra ingredientes locales y la esencia costarricense.
Por su parte, Mystique apuesta por una experiencia mucho más íntima y sensorial. Su rooftop ofrece una propuesta de fine dining cuidadosamente diseñada, donde cada plato busca despertar emociones y transformar la cena en un recorrido multisensorial.
Todo esto ocurre sin perder la esencia que convirtió a The Retreat en un referente internacional: un servicio profundamente humano, una visión auténtica del bienestar y una capacidad poco común de hacer que cada huésped se sienta realmente cuidado.
En un momento donde el bienestar se ha convertido en una prioridad global, The Retreat Costa Rica continúa redefiniendo lo que significa viajar, descansar y vivir bien. Porque más allá de un hotel, hoy representa una comunidad, un refugio y un recordatorio de que el verdadero lujo siempre comienza desde adentro.