- El 2026 marcará un giro en la manera en que las empresas interpretan los viajes de negocios.
Lo que antes se veía como un costo operativo pasará a ocupar un lugar central dentro de las estrategias de crecimiento, especialmente para compañías medianas que buscan expandirse, retener talento y fortalecer la cultura organizacional. Diversos análisis del sector apuntan a cinco grandes movimientos que redibujarán la forma en que hasta entonces se realizaban los viajes de negocios
- Los viajes se vuelven táctica empresarial
Los viajes pasarán a planificarse con la misma rigurosidad que una campaña de marketing. Las organizaciones más competitivas ya están utilizando datos para definir cuándo, cómo y por qué viajar. Reuniones consolidadas por región, agendas sincronizadas con ferias internacionales y coordinación directa con sistemas CRM permitirán demostrar, con números, que cada desplazamiento abre nuevas oportunidades comerciales.
- El híbrido domina: lo presencial se reserva para lo decisivo
Las empresas adoptarán un modelo en el que las videollamadas se encargan del seguimiento cotidiano, mientras que las reuniones presenciales se reservan para negociaciones complejas o momentos en los que la confianza interpersonal es clave. Este esquema promete reducir hasta la mitad el volumen de viajes, sin sacrificar calidad. Los equipos internos trabajan en herramientas que calculan costos, tiempos y emisiones para elegir el formato ideal de cada encuentro.
- La flexibilidad reemplaza a la letra pequeña
La industria avanza hacia un estándar donde cambiar o ajustar un itinerario dejará de ser un problema. Las plataformas de reservas incorporarán tarifas híbridas, cambios de bajo costo y sistemas de crédito en lugar de cancelaciones definitivas.
Las empresas migrarán a presupuestos de viaje que se ajustan en tiempo real. Menos trámites, menos estrés para los empleados y cuentas corporativas más predecibles.
- La IA se adueña de la operación cotidiana
La inteligencia artificial asumirá la mayor parte del trabajo repetitivo: desde revisar políticas internas hasta recomendar hoteles, emitir alertas de visados o automatizar reportes de gastos. Aun así, los expertos seguirán siendo indispensables cuando surjan imprevistos, desde tormentas que paralizan aeropuertos hasta reprogramaciones críticas. La combinación ganadora será la de alta tecnología con atención humana especializada.
- La sostenibilidad deja de ser promesa y se vuelve obligación
La entrada en vigor de regulaciones internacionales eleva la presión sobre las empresas para medir y reducir las emisiones generadas por sus viajes. Esto impulsará una transición hacia medios de transporte con menor impacto, mayor exigencia en estándares ambientales para hoteles y esquemas de compensación más estrictos.
Las plataformas de viaje comenzarán a mostrar indicadores ecológicos junto a los precios, y los empleados valorarán a las compañías que demuestren compromiso real con la sostenibilidad.