Luna Roja: Un viaje gastronómico desde nuestras raíces

Milagro Arias | Periodista Revista Viajes

Texturas diversas y sabores auténticos, que prometen acercarnos a nuestras raíces, a los pueblos originarios de Costa Rica, a través de la gastronomía que los Boruca, los Maleku y otras etnias han creado en su estilo de vida; es el concepto del nuevo menú que integra el restaurante Luna Roja, ubicado en el Paseo Gastronómico la Luz, en Barrio Escalante.

A través de 15 platos y cuatro postres, en un menú de las fases lunares, dividido en cuartos crecientes, para lo que son las entradas; lunas llenas, los platos fuertes, las bocas, en los cuartos menguantes y los postres como lunas de miel, además de las lunas nuevas, que son las propuestas originadas de cada visita que realizan en los lugares donde van aprendiendo novedades, todo con ingredientes autóctonos, muy orgánicos, en su mayoría, y al natural, es lo que se puede consumir en este lugar.

A partir de la lista que hicieron del menú, ellos mismos siembran lo que necesitan en su propia finca, que produce chiles, culantro, apio, entre otros y hasta las semillas de achiote o el comino, son procesadas en el restaurante, donde elaboran además las salsas de tomate o tamarindo; la leche de coco, los helados, los condimentos, y hasta los chips (yucas, papas, camote, tiquizque) con los tubérculos sembrados en la propiedad.

Aquí no hay químicos, todo es natural, porque ellos van hacia lo orgánico. Así que en su mayoría, no utilizan enlatados, absolutamente nada procesado.

Una historia que se come

Silvia Rodríguez, propietaria del lugar, pensó en hacer gastronomía propia, cuando abrió su restaurante.

"Soy costarricense y pensé que si tengo que hacer gastronomía voy hacer mi gastronomía y no me veo haciendo otra. Mi felicidad es viajar, y ahí es donde me encuentro la identidad de las culturas y es cuando siento la carencia de nuestra propia identidad y analizo que tengo que ir a mi propia identidad, a la raíz", comentó Rodríguez.

A partir de ahí, se reúne con el chef Pablo Vásquez, quien compartía su mismo concepto y decidenreinventar la identidad culinaria tica, "de acercarnos a los pueblos originarios, disfrutar del caribe y todos sus productos, y tomamos eso, y nos fuimos a boruca, también estuvimos con los malekus y comenzamos a trabajar con ellos, documentando cada experiencia para ir creando platos", contó Silvia.

Y es que, trabajar en turismo por 15 años quizás fue el factor que le ayudó a Silvia para acercarse a todas esas regiones. "Yo hacía turismo rural comunitario, con las zonas indígenas y ahí me di cuenta que teníamos un país mucho más amplio y las experiencias gastronómicas han sido lindísimas y eso hay que compartirlo, por eso el nuevo menú", explicó Rodríguez.

La utilización de productos de la abuela, especialmente para la salud son ingredientes constantes en este restaurante, como el tomillo que es para inmunizar, el ajo desparasitante y el apazote (evita los parásitos) es utilizado en los frijoles